The Goodcast




David Galdamez

Hola, me presento como un hombre en constante construcción con más de 13 años de experiencia en la industria de la comunicación y publicidad teniendo como resultado más de 15 premios internacionales, más de 6 meses como coach de vida certificado en PNL teniendo como resultado una mejor versión de mi ser que me ha llevado a enamorarme incondicionalmente de la vida y de la sonrisa de mi familia, pareja, amigos y todo aquel que necesite una guia, también he impartido más de 5 conferencias a diversas universidades y clientes sobre desarrollo humano y capacitación profesional, concluido emprendimientos exitosos que han facturado más de medio millón de quetzales en tiempo récord, pero nada de eso importa, el pasado solo sirve para mejorar el presente, no para hacerlo presente, por eso más allá de escribirte un curriculum, te dejo lo que me mueve: un mundo donde cada persona encuentre su potencial y se atreva a vivir la vida que quiere y no la “que le tocó”.

Me mueve creer en ti, que todo te salga mejor que a mi, eso aleja a algunos pero me acerca a los que más me importan, porque yo no te veo como fuiste sino como lo que quieres llegar a ser, por eso mi emprendimiento que a tenido mayor relevancia es mi podcast “The GoodCast” mi escape terapéutico de más de 12 episodios, donde expongo todo lo que he aprendido y sigo aprendiendo ya que no solo es para mi, sino para verte sanar y crecer por que es una meta compartida, un podcast sobre crecimiento personal que busca detonar en ti una mejora en áreas como la familia, el amor, la carrera profesional o la vida misma, escuchado en más de 10 países como Colombia, Chile, México, España hasta los Emiratos Árabes Unidos, sí, leiste bien, sabes la vida no esta solo para que aprendamos nosotros mismos, tu luz no puede ser esteril y no alumbrar a otros, pueda ser que no lo entiendas por que estas pasando por alguna dificultad en la cual quieres que la vida, Dios o en lo que tu creas se enfoque solamente en ti, te cuento yo también pase por ahí, también he pasado por empezar de 0, también he tenido ese insomnio de no saber que hacer, tambien eh tenido esa hoja en blanco y no saber qué escribir, también he desperdiciado tiempo y luego arrepentido, también he hecho algo mal haciéndolo bien, también y también -suspiro-.


Más que leas un artículo sobre mi, quiero que leas un artículo para ti, porque mientras leías lo anterior murieron alrededor de 253 personas en el mundo, sí, 253, así que imagina cuantos sueños, emprendimientos, ilusiones, hubieras y te amo se apagaron, y tu sigues aqui, es por algo ¿No lo crees?, hagamos que cuente, en la actualidad todo el mundo habla de “aprender a soltar” pero qué hay de aprender a sostener, esas metas, ese sueño, esa relación y no bajar los brazos cuando esto se complica, tienes grandes armas, tus virtudes, eso que los demás y yo admiramos de ti, sabes lo difícil en esta vida es coincidir, coincidir con un sueño, con un propósito, con una persona etc.


Si ya en tu vida coincidiste haz que cuente no para sufrir y estresarte, que cuente para transformar tu presente en un fruto de éxito, éxito que es definido por ti no por alguien más, éxito puede ser incluso que alguien al recordar que existes sonría, transfórmate para que tu luz no solo ilumine tu metro cuadrado, sino que tu luz sea esa linterna que alumbre el camino de muchas personas, tienes un gran ejemplo, Dios, que aunque no le cae bien a todo el mundo, sirve de ejemplo no para separarte del creyente y no creyente, sino de ser ejemplo en vivir con el propósito de ser mejor que el día de ayer aunque nadie lo note, aunque sea difícil o aunque no te crean.


Hoy está de moda el camino corto, lo entiendo, la inmediatez de todo nos ha desvalorizado a la madre de todas las ciencias, la paciencia (esa fue la primera frase que yo escuche cuando empecé a trabajar gracias a José Contreras alias “Josho” y virtud de mi difunto padre que la trato de aplicar siempre) hoy te puedo decir que el camino corto no es el camino adecuado para llegar a donde quieres, es una bella paradoja el camino corto resulta ser el más largo, el que te hiere más, el que te cansa más y que al final termina desgastando tus sentimientos, pensamientos, finanzas y entorno; Sabes usualmente me han dicho “que afortunado sos” y lo que te puedo decir es, mientras más arduo trabajas (en lo personal y profesional) más afortunado te vuelves, no hay atajo, seguramente te baje la sonrisa, te ponga incómodo, o quieras dejar de leer, pero es así y cuesta.


Me imagino que estás en búsqueda de la paz mental que tanto lees y escuchas, la paz mental no es sinónimo de ausencia de problemas, para nada, es el correcto manejo de tus bellas emociones, esas emociones que se han nutrido con tus creencias, ese primer “no” que recibiste en la infancia, esa primera vez que te rompieron el corazón, esos continuos actos de tus padres los cuales te hirieron o como muchos ese primer “no sirves para nada”, ese es tu sistema de creencias, sistema que hace que tu cuerpo y mente respondan de manera automática a todo “lo que te sucede” y eso genera un estado estático o un estado activo, ahora ya sabes por que te alejas de eso que tanto quieres, ese llamado miedo al éxito, y si, no es miedo al fracaso, es miedo al éxito, uno se aleja de lo que le causa miedo, si te da miedo el fracaso haces de todo para no estar cerca del fracaso, ahora ¿Qué estás haciendo para alejarte del éxito? ¿Qué estás haciendo para alejarte del emprendimiento que soñabas? ¿Qué estás haciendo para alejarte de la relación que tanto querías? ¿Qué estás haciendo para alejarte de lo que querías aprender? Dios, la vida o en lo que tu creas, ya te dio lo que tanto pedías en tus oraciones, es solo ponerle claridad, trabajar y trabajar.

Pueda ser que pienses que yo no tengo problemas y se me es fácil hablar -solo sonrío- todos tenemos dificultades, no hay unas más grandes que otras, te cuento mi tatuaje del cuello, es testimonio de una de mis grandes batallas, mi padre venció tres cánceres, en el transcurso de ese proceso yo viví meses sin dinero, meses con epilepsia la cual supere y pasó de ser una enfermedad a una condición, si no me cuido de la mejor manera aparece para recordarme que me cuide, lo ves es una bendición, no todos tenemos una alarma para recordarnos que nos tenemos que cuidar, es eso, es la forma en cómo agradeces las dificultades, pero sabes cual es la enfermedad más fuerte que te puede dar, la tibieza, “hago como que trabajo”, “hago como que vendo”, “hago como que vivo”, “hago como que siento” no trates solo hazlo, no importa si es repentino o si te lleva tiempo, vive con paciencia que te hará mantener la fe aunque no veas la cosecha, ojo que la paciencia no es no hacer nada, es esperar haciendo, pero es una decisión que tomas en los días buenos y malos, que sentido tendria que todo saliera bien todos los días, decide hacer partiendo de lo pequeño, antes de un te amo va un te quiero, antes de un producto va un prototipo, antes del millón de quetzales va la primera venta, todo empieza siendo pequeño y haciendo las paces con el espejo; Por último te recomiendo que vivas en amor, el amor más allá de ser besos y abrazos es el detonador de lo mejor que hay en ti (tus virtudes), es tu superpoder con el cual ves todo más fácil, no está dentro de ti para que lo escondas o para que lo disfraces con condiciones o “peros”, ama el entregarte a ese sueño, a ese propósito, a esa relación, a ese emprendimiento, a esa definición de éxito que tengas porque la muerte es tan segura que nos da una vida de ventaja, recuerda nadie se rinde cuando algo de verdad le importa porque el futuro que sueñas también sueña contigo, creeme todo va a estar mejor cuando tu fe y amor sean más grandes que tus dudas, ¡Hazlo! vale la pena cada sonrisa de tu pareja, cada “te admiro” de tus padres y cada “lo hice” que saldrá de tus labios.